Tu cabello me inspiraba,
yo pensaba muchas cosas.
Tus ojos eran como el agua
cristalina, al mirar
me reflejaban.
¡Qué apasionados eran nuestros besos!
¡Qué felices!
Pero tuvieron que borrarse
de mi mente y mi corazón.
Me dañaste, no entendiste
lo que sentía por vos.
Tus ojos eran como el agua
cristalina, al mirar
me reflejaban.
¡Qué apasionados eran nuestros besos!
¡Qué felices!
Pero tuvieron que borrarse
de mi mente y mi corazón.
Me dañaste, no entendiste
lo que sentía por vos.
Agustina Viola
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