martes, 13 de noviembre de 2012

EL NIÑO QUE NUNCA APARECIÓ


Hubo una vez una familia que se mudó a un barrió nuevo. Los vecinos decían que estaba embrujada, que tenía fantasmas. Por eso los miraban con mala cara mientras bajaban las cosas.
Llegada la noche, los padres acompañaron a su hijo a la habitación para que se acostara. Poco más tarde, se escucharon voces y cadenas en la habitación del pequeño. Los padres fueron corriendo a ver qué ocurría pero el hijo ya no estaba. Intentaron pedirle ayuda a los vecinos pero nadie abría la puerta. Entonces vieron una camioneta acelerando en la esquina. De pronto se apagó todo y la camioneta desapareció. El niño nunca más se volvió a ver.


Franco Alt y Franco Silva
(Franco Silvalt)


AHORA PUEDO DECIR

Me llamo Fernanda Sosa. Nací el 15 de marzo de 1999 en el sanatorio San Lucas. Mi mamá se llama María Julia y mi papá Carlos Fernando (...)
Tenía muchas amigas, una de ellas se llama Agustina, jugaba siempre con ella. A lo que más   me gustaba jugar con ella era a las Barbies, vestirlas, peinarlas. Iba al cole y a todo con ella, íbamos a la Escuela Justo José de Urquiza Nº 114. En los recreos jugábamos con las demás compañeras a la cuerda, al pinto, al indio y demás.
Mi papá trabaja de albañil, mi mamá se anotó en el barrio para ver si nos daban una casita. Tuvimos la suerte de que quedamos. Tuvimos que mudarnos, fue lo peor para mí porque no me quería ir de ahí, tenía todo ya, mi mejor amiga. Lloré y todo porque no me quería ir. Llamaron a un flete, pusieron todas las cosas arriba y nos fuimos. Cuando llegamos había mucha gente mudándose como nosotros. Yo tenía miedo de no tener amigas. Aparte no conocía a nadie. Lo peor que me pasó ahí fue el día que tuve que ir a una escuela nueva y conocer compañeras nuevas y todo. Tuve que entrar, bueno, lo que no dije es que empecé 2º grado en esa escuela. No me acuerdo con quién me senté ese día. 
Pasó el tiempo, me hice amigas. Se llamaban Eliana, Fabiana, Janet, Selene, Soledad. Siempre con la que más me junté fue con Fabiana. Hicimos toda la primaria juntas. Ahora puedo decir que es mi mejor amiga porque está en todas, siempre me apoya. La quiero como una hermana (...) Estoy muy contenta donde vivo y con la escuela a la que voy, a la María América Barbosa.


lunes, 12 de noviembre de 2012

SI NO ME SUBÍA ERA UN TÍO MUY MALO

Yo, Fabiana Lucrecia Tarragona, nací el día 9 de enero de 1998. Mamá Juana Ortiz está en la casa de mi abuela con contracciones. Lo llaman a mi papá Rubén y la llevan al hospital.
Después mi mamá y mi papá empezaron a construir una casa cerca de la terminal y yo tenía suerte porque casi toda mi familia vivía cerca de donde me fui a vivir y siempre jugaba con mi prima y mis primos. Con la que me encantaba jugar era con mi prima Yamila López, ella para mí era como mi hermana.
Poco después nació mi hermana Daniela. Yo siempre me peleaba con ella porque sentía que todos le daban "pelota" y a mí no. Después me di cuenta de que estaba re celosa. Al otro día era mi cumpleaños y me acuerdo que no quise cortar la torta de Barbie.
Mi juego preferido era andar a caballo. Me encantaba. Pero mi papá no quería que yo ande sola. Un día yo vi que el caballo estaba solo y le dije a mi tío que me subiera. A lo primero todo bien, pero después me iba alejando y el caballo se balanceó y me caí. Mi tía me vio y se asustó y se enojó con mi tío. Yo le dije que si no me subía era un tío muy malo. Después  me pusieron un cuello ortopédico.
En la escuela primaria mi mejor amiga era Fernanda Sosa. Nos conocimos en 2º grado y desde ese día nos hicimos amigas. Ahora que voy a la secundaria seguimos siendo amigas, salimos de joda y la pasamos "bomba". Todos los días venimos juntas a la escuela.

JUGAR CON AGUA

(...) Me crié en el barrio Munilla y después nos cambiamos de casa. Íbamos muy seguido a lo de mi abuela, jugábamos mucho con mis hermanos. Tuve una infancia muy linda. Me acuerdo un día que estábamos en la pileta y empezamos a tirarnos agua hasta que después nos cansamos, jaja, estuvo buenísimo.


Abril Muñoz

PARA TRATAR DE AYUDAR

Nació Ariel Mayer. Vivía en Gualeguaychú. A los catorce años conoció a Elsa González, que tenía trece años. Se conocieron porque vivían en el mismo barrio. A los dos años se pusieron de novio. Cuando Elsa cumplió diecisiete, a los pocos días quedó embarazada. A los nueve meses nació Laura. Ellos se juntaron y vivieron en la casa del padre de Elsa. A los dos años nací yo, Esmeralda. Con mi hermana éramos muy pegadas (...)
De lunes a viernes, voy al colegio María América Barbosa. Cuando llego a casa hago la tarea, limpio mi pieza, lavo mi ropa y así todos los días, para tratar de ayudar a mi mamá en la casa (...)

ENTRE PASES Y FANTASMAS

(...) De chico me juntaba a jugar con mis vecinos al fútbol contra otros barrios y siempre ganábamos. Una vez entramos a una casa abandonada y jugamos a que había un fantasma.
Ahora estudio en la América Barbosa, en 2º año, y en mis tiempos libres practico fútbol en Juvenil del Norte.


José Luis Romero

ENANOS CABEZA DE BARCO


Había una ciudad en la que vivían siete enanos cabeza de barco que eran invisibles y todas las noches se reunían en la casa de Machito a comer unas empanadas de carne. Lo único que comían era vaca. Todos eran muy amigos y Roberto el más alto.

Alejandro Errecart