lunes, 29 de octubre de 2012

LA PRINCESA GISELLE


  Había una vez una princesa llamada Giselle, que era un dibujo animado. Se iba a casar con un príncipe y la bruja malvada le tenía envidia. Los gnomos le advertían a la princesa que la bruja le iba a hacer un daño pero la princesa les decía “no creo” porque la bruja era la madrastra del príncipe.
  El día que iban a casarse, la bruja Leonor tomó su varita mágica y pidió un deseo: que la princesa sea humana (recordemos que era un dibujo). El deseo se cumplió. Por eso la princesa no pudo llegar al casamiento. El príncipe salió a buscar a su amada Giselle. No podía creer que lo haya dejado plantado. La princesa no aparecía por ningún lado. No había explicación. Mientras tanto, la princesa apareció en una ciudad donde no conocía a nadie. La pobre princesa era tan ingenua que le robaron todas sus cosas. Para su suerte pasó un hombre con su hija y a la nena le llamó tanto la atención el vestido que llevaba puesto que le dijo “llevame adonde está esa chica que tiene el vestido hermoso”, y el papá le dijo “pero capaz que la molestamos”. Y la nena insistía “llevame, llevame, dale”. “Bueno, vamos”, le dijo el padre. Cuando llegaron, la nena le dijo a la princesa: “¿No querés ir a casa así jugamos?” Y ella le respondió: “Yo estoy esperando a mi príncipe”. “Bueno, pero vamos y lo esperás en mi casa”, le dijo la nena. La princesa aceptó y pasaban los días y el príncipe no llegaba. El papá de la nena se fue enamorando de la princesa.
  Un día, el príncipe supo dónde estaba y dijo “voy por ti Giselle”, y ella se fue con él y le dijo “yo quiero tener una cita”, pero él no sabía lo que era una cita. Ella le explicó y tuvieron una. Giselle descubrió que no disfrutaba tanto como cuando estaba con el papá de la nena.
El príncipe al otro día la invitó a que vaya con él al Baile Real. El papá de la nena fue con su novia. En un momento les tocó cambiar de pareja; el príncipe bailó con la novia del papá de la nena y el papá de la nena bailó con la princesa. En el medio del baile apareció un cíclope que llamó a la princesa. Le dijo “mordé tan sólo un pedacito de manzana y se te cumplirán todos tus deseos”, y la muy ingenua mordió y cayó rendida. El príncipe intentaba recuperarla y el cíclope se llevó al papá de la nena y Giselle fue tras de él y le dijo “suéltalo, si vos me querés a mí”. Giselle estaba con una espada. Luchó contra el cíclope y la princesa lo derribó. Murió el cíclope y fueron felices, la princesa con el papá de la nena, y el príncipe con la que fue novia del papá de la nena.

                                                                   
    Fabiana Tarragona y Fernanda Sosa
                  (Ferbiana Tarrasosa)

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